este chico de 23 años ha conseguido colocarse ni más ni menos que en la Copa del Mundo junto a los mejores profesionales del deporte.
Este año se ha situado entre los puestos 50 y 70 y para la próxima edición se ha marcado el objetivo de colocarse entre el 15 y el
40 en las 15 pruebas que se disfrutan alrededor de todo el mundo en el campeonato celebrado entre los meses de marzo y septiembre.
"Cuello de botella"
"España es un cuello de botella en el que está encerrado y, cuando sales al extranjero, el cuello se abre". Daniel
se lamenta de que sus éxitos como deportista no van acompañados con las victorias en su lucha con la Federación Española la cual parece
ignorar por completo a los patinadores. Estudiante de INEF, se ve obligado a abandonar su vida social para poder seguir su carrera
sobre ruedas. "Ningún deporte individual en España es fácil compaginarlo con nada porque las ayudas al deporte individual y minoritario
son muy pocas. No le dan gasolina al atleta hasta que ha llegado a la élite, es un sistema productivo".
Dani destaca que la situación
en nuestro país contrasta con la de otras lugares como Alemania, Francia y Suíza en la que los maratones sobre patines son muy habituales
y donde tanto las autoridades como las empresas y el público se vuelcan con los deportistas. "Las autoridades españolas están bastante
equivocadas al enfocar el patinaje hacei el rendimiento en la pista y el circuito y no tanto a sacarlo a la calle", manifiesta Daniel.
Los espónsors
Los hermanos Daniel y Carlos conformaron su propio organización, el "Club Empire Racing Team", y se ocuparaon de buscar
sus propios espónsors para poder seguir participando en la Copa del Mundo. Así, la empresa catalana "Santiveri" fue la primera en
mostrarles su apoyo incondicional. Tras ella, patinargentino.com se ofreció para financiarles los viajes a cambio de que
estos dos jóvenes les realicen las crónicas de cada una de las pruebas mundiales. Pero estos no sonl os únicos compañeros
de carrera, una clínica de fisioterapia de La Coruña y los médicos del Deportivo Barral y Miguel Santiago, también aportan
su granito de arena para que Dani llegue a ser, algún día, campeón del mundo de patinaje de velocidad.
Por lo de pronto,
los hermanos más veloces de Sada esperan poder componer un grupo de cinco patinadores para participar en la próxima prueba mundial
para lo que ya se han puesto en marcha y esperan que el cuello de botella por fin se abra y tanto las autoridades como las empresas
descubran el potencial de un deporte que además de arriesgado es rentable y espectacular.